Jimena Cid

SOBRAS

Solo las sobras
justifican mi ajetreo,
su memoria suelta de trabas
suspensa del sedal
que fue su reino
y su equipaje.
Solo las sobras
dan a la inquietud
la tela suficiente
que expande el brillo.
La pulcritud de lo que queda
a ellas es debido y
su deudora,
quimera de lo exacto.
De ellas penden
los apeos de los días,
son el buen fondo
de las formas
que se quedan adheridas,
las marcas definidas que nutren
desde afuera.
Solo las sobras
hacen a una mujer y a un hombre
difícilmente definibles
y sus rezos son
apenas contenidos.
Solo las sobras
realzan el acierto
y
si la simplicidad
de algunas cosas dice algo,
es por ellas.

ANCLAJES

La primera palabra decantó el centro
un instante muy verde,
la cintura cayó al vértice mismo
junto al lugar breve del pulso y a la mano.
Parecía su sitio.
La segunda palabra cambió el curso
y el modo de la tarde completa.
Bajo mis rodillas cumplió la recurrencia,
se anuló el parangón. Ya cerca de la yunta
la tercera palabra y
del vacío galpón crecieron buenas matas
de almendras y algarrobas, algarrobas y almendras.
Cuando sonó la cuarta nos sacudimos la modorra,
cumplimos primitiva, tan simple la costumbre
y entramos casi salvos, no indemnes,
con las manos bien limpias, el fogón encendido,
a la vida servida.

VENUS FORMIDABLE

Debajo
de la cadena ectópica de senos
cobijaba granos de aromático arroz
que germinaban.
Satinada pashmina
sus brotes,
ningún humor caducifolio
apetecían y el recuerdo
de arrozales ingrávidos le sudaba en la boca.
El agua indiscutible le manaba
y ella dejaba a sus zarcillos
bajar la calle ancha hasta la clave
durmiente de la espiga.
Cuando la trilla culminaba,
con una sola mano
recogía / infinita de nuevo
las semillas y con saliva,
bajo sus mismos cirios,
engranaba cotidiana la rueca
de tamaña aventura.


Nombre: Jimena.
Apellidos: Cid Fernández.
Altura. Variable desde 1,70 cm.

¿Cómo te has enfrentado al proceso de creación de estos textos?:

Lo sencillo:
Aceptar el fondo como vino.
Lo difícil:
Ajustarlo a su forma y a la mía.
Lo inesperado:
Dejar reposar un poco el texto, volver a leerlo y ya desde ese hueco asistir a la sensación casi simultánea de origen y ajenidad textual.
Dos palabras para describir tu proceso creativo (en relación a los textos que nos envías):
Motivos sensitivos.

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