Andrea Abello

Atrasgantácimo

Lloraremos uvas rebozadas en purpúreo níquel, bellísimas tarantulares,
si predicas en el limo entonces tímida turba de faisanes, entonces paz y después
explosión de corcho que nada lo cubre, y a quién.
Lloramos, sí, con el apulgamiento saltarín de nuestras madres,
con la risa imaginaria del que llega transformado.

Pero te tengo, casi encapsulada en un racimo, pero te tengo,
a punto de escupir la piedra blanca centellar, arbórea de ruegos
cacareantes verdes o azules. Te tengo como se tiene
una lengua materna entre los brazos.

Os calzo a veinte leguas del lugar
donde aguardan las carpas, trepadas a la hiedra.
Lloraremos, sí, pero adónde llevaremos lo llorado así cogido
entre pimientos picantones, duralex desportillado,
y a quién despojaron ya de todo aquello.

Y ya muertos para el mundo bailaremos entre cirios vulgares, agarradas del pelo.

Soy yo, me diréis, y aquí te tengo, ya la fiebre significa alguna cosa.
Soy yo, nos dirán, y mientras brilla
el sol particular de algún palacio,
con cerezas colgadas de las muelas del juicio, con las manos
encogidas a la parra o al frutero heredado de carbón
trillaremos del limo el predicado, lavaremos las espuelas en la zona oscura,
amor embarrancado, amor colgante.

voces

larga corre la espina
que fluye de tu nombre al mío,
aquello que zumba
entre flores de metal
o que ladra
como todas las horas
de todos los espejos.

lo que eres no se reduce a mis ojos.
hablas como la rama despellejada
de un sauce,
o como un murmullo de polen
que nunca grita
y nunca deja respirar.

guardapelo de fósiles volantes

i
rasgaré el indicio más leve
cuando se me pose     irrecordado
sobre el labio

                                aullaremos de plata
de cimas               aullaremos el afecto umbral
o la curva que el sumidero crea
antediluviano para sorber del huevo
la cáscara quemada

                                              intenté olvidarlo
festejemos          más lejos o más cerca reductos de panales
cubren de lava oscura y maliciosa
el tejido cicatrizal de las libélulas

esta vez optaremos por cerrar los cauces

ii
me buscarán perezosa entre los cardos
espantadiza violeta ventarrón y carcajada
libre ahora que alguien se llevó mi nombre
caído      ídolo del barro           de quienes creemos
en el barro       con todos los demás


Nombre:
Andrea.
Apellidos:
Abello Collados.
Altura:
1,50 y…
Escuela creativa en la que te estás formando o de la que has sido alumno:
Los primeros talleres a los que asistí fueron en la Biblioteca
Pública de Mieres, con Fernando Menéndez. Más recientemente, he participado en dos
talleres literarios de Berta García Faet en La Casa Encendida. La universidad también ha sido
un espacio clave en mi formación creativa.

¿Cómo te has enfrentado al proceso de creación de estos textos?:
Con miedo y alegría.

Lo sencillo:
La primera imagen.
Lo difícil:
Sortear lo cómodo. Y aceptarlo, también, de vez en cuando.
Lo inesperado:
Encontrarse en lo extraño.
Dos palabras para describir tu proceso creativo (en relación a los textos que nos envías):
Caos, ancla.

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