Andrelo S

PODRÍA MORIR

Podría morir al salir de casa.

Podría morir al cruzar la calle.

Podría morir por tomar el tren.

Podría morir en la capital.

Podría morir al andar de noche.

Podría morir al pisar el mar.

Podría morir en el despegue del avión.

Podría morir en el aterrizaje.

Podría morir al agarrar una bici,
al dar un beso.

Podría morir si entro a ese bar, a esa iglesia,
al sentir la acerca,
al dormir bajo las estrellas.

Podría morir al nadar las olas.

Podría morir en esa esquina,
en ese cruce, en esa carretera.

Podría morir al viajar lejos,
al desierto,
a la montaña,
a África o a Europa.

Que sí, que Podría morir,
pero mientras: VIVO.

OSCURO

Vi un ser oscuro
de tez abisal
y doble dentadura
que tenía encadenadas
todas mis emociones.

Siempre quiere más
y siempre quiere lo que más daño me hace,
siempre me empuja hacia lo que más odio,
siempre da prioridad 
a lo que más débil me convierte…
vive de mi inseguridad y de mis miedos.

Agazapado no entiende de tiempo
pues su misión es tan eterna
como el marchitar de las flores.

Toma posesión de mi alma
y me hace ver sus acciones
son también mis elecciones.

Me tiene atrapado 
en un bucle horrible
de autocompasión e inmovilismo,
señala jactándose cada logro
para convertirlo en pesar,
hace rutinario cualquier juego del destino,
me dice que la magia es para débiles
que he de ser pragmático
y olvidar al soñador
que ha forjado mi realidad.

El otro día abrí las puertas
y vi un ser oscuro
de tez abisal y doble dentadura
que tenía encadenadas todas mis emociones,
y salté hacia una paralela realidad para buscarlo
y el simple silencio
y la simple belleza de ese mundo
me hizo comprender
que nada me posee si no le dejo.

Salté sobre plantas de Fibonacci
de color verde fosforito
y miré las estrellas que bailaban
al son de tambores ancestrales
y vi mi Segovia
en un desierto de Saturno
y me dí cuenta que dentro de mí
alimento a una serpiente negra
que no es ajena
y que vive porque cada día le pongo
tres platos de miedo.

Me dije:
“Antes de volver al pasado sin futuro
dejaré a este ser abisal en este plano
y limpiaré por quince noches mi alma suave”.

Expulsé a través de un golpe de esófago al ser oscuro
y ahora trato de llenar ese vacío con la nada,
con la calma hueca del no aspirar a nada más
que amar
y divertirse
y ser honesto con mi dulce pensamiento
y no dejar que ningún árbol desraizado 
me tape la luz de las estrellas.

Supongo que estoy limpio, 
pero no voy a dejar de barrerme
para poder seguir creciendo humilde y agradecido
pero sin temores
que me tiren al abismo.

NO SEAS SINCERO

Me pides que no sea sincero
y te cuento que Trump
no ha aliviado a los bancos
de cargas fiscales
que antaño jamás
provocaron miseria y tristeza.

Me pides que no sea sincero
y me invento 
que nadie se ahogó en la frontera
por golpes de bolas de goma
en su encuentro
con un primer mundo
que nunca robó en sus futuros.

Me pides que no sea sincero
y te afirmo que nadie inocente
murió en bombardeos
de aviones guiados
desde un cuarto oscuro de Utah.

Me pides que no sea sincero
y te digo
que no pierdo el tiempo
en sacar conclusiones
de cómo de bien está el mundo
y que siendo sinceros
no entiendo que todo 
no arda y palacios
no exploten
y gente 
no grite 
al pie de la acera
que esto 
no es lo que habíamos soñado.


Nombre:
Andrelo.
Apellidos:
S.
Altura:
1,89 cm.
Escuela creativa en la que te estás formando o de la que has sido alumno:
La forma me la ha ido dando la calle y el escenario, pues provengo del rap y la improvisación, aunque un gran salto teórico fue La Piscifactoría y Gonzalo Escarpa allá por el 2012.

¿Cómo te has enfrentado al proceso de creación de estos textos?:
Pues siempre un poco desde la lectura desde dentro, desde una introspectiva que después me permita mirar críticamente el mundo que me rodea. Más que enfrentar al proceso de creación, recojo su ola.

Lo sencillo:
Respirar y tratar de fluir para que las palabras tengan un sentido.
Lo difícil:
Saber leer ciertos pensamientos o ciertas emociones. EL espejo que a veces te muestran los textos. El enfrentar la imagen que surge.
Lo inesperado:
Sentir vibrar el interior y saber que tienes que escribir algo.
Dos palabras para describir tu proceso creativo (en relación a los textos que nos envías):
Observar y absorber.

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