Julián Chaves

1

nunca fue tan hermosa la mentira
PIEDAD BONNETT

la vida radical y al punto herida
casualidad en vilo moribunda
no llega cuando llega eso es mentira
que la catástrofe se esconda así
que límpiate el tomate qué ridícula
mancha de sangre no te da vergüenza
la inclinación anómala a la risa
advierte que la cosa no es tan dura
insiste en la ironía de la rima
si quieres una coincidencia mata
te quedas poco a poco sin salidas
en ámbar con distancia la inminencia
del destino no existe eso es la vida
si dios existe debe dimitir
de su organización el homicida
principal que simula un mundo en orden
que no finja organismos queda risa
sin llanto sobreviene en cicatriz
repleta de basura no se olvida
que la vida consiente inundaciones
sin meterte en honduras metafísicas
nunca llegas a tiempo a tu dolor
le sirve como excusa alguna víctima
en el futuro no hagas esas trampas
son ya de otro que a-penas pone huidas
en boca del lenguaje tú que en fin
a tu edad con poemas todavía
posiblemente diste un paso en falso
no negocies belleza con la vida

2

REGRESOS

Pequeña ciudad sórdida, perdida,
municipal, oscura
JOSÉ ÁNGEL VALENTE

Vivimos allí mucho,
tanto que hasta cayó
sobre los automóviles
tierra naranja;
no preocupó al ayuntamiento, eran
rayos de sol que estaban hechos polvo.
En ese vacío de historias
de la ciudad pequeña
y de diarios días de diario,
iban cerrando las
salidas de emergencia a cal y canto.
Nos fuimos casi todos, chicos jóvenes.
En la diputación no se explicaron
que Extremadura
hubiera envejecido de repente;
tal vez nunca contaron con nosotros.
Después
se nos antojaba complicado
volver a casa o acaso
era la vida en tales condiciones
la que dificultaba los regresos
del joven 
de provincias
que está en un entredicho de destino
y que éramos nosotros, que escapamos
por esa puerta falsa
por la que alguien se larga
para no estar ya nunca en ningún sitio.
Huyendo para siempre,
huíamos oscuros,
sabe dios dónde,
a rastras
el nombre a cuestas
que nos pusieron algún día
y que solíamos tirar
—en cuanto nadie mire—
a la basura.

5

Cómo limpia la casa este silencio.
Qué suerte que el callarse de las cosas
nos haya coincidido con la tarde
muriente reclinándose en las sombras,
porque ocultando luz la luz descubre
un tiempo sin destino entre las horas
que, tan quietas, parece que no pasan.
Y yo casi que sobro, cómo estorba
del corazón su amargo y triste escándalo,
—en mi pecho protesta, busca prórroga,
un huracán de imbéciles suspiros,
los frenazos del llanto narizota—
poniéndome perdido lo lavado,
mientras va entrechocando sangre rota.
Sin embargo, el silencio y la negrura
van ganando terreno. De mis sobras
van ocupándose, sin abroncarme
por humear el cuarto y las magnolias.
Poco a poco, en la casa apareciendo
lo callado, destella gris la rosa
de cruda rendición a los destinos
que se nos han abierto justo ahora,
un momento después de que cerraras
la puerta y comenzaran las reformas
y cayera el telón, en fin, la tarde
que ha traído esta imagen tan hermosa:
la vida trabajando por su cuenta
fingiendo una existencia silenciosa
pero claro que existe, existe y lava
esta casa llenándose de sombras.
Todo esto existe porque tú ya no.
Cómo limpia la casa esta derrota.


Nombre:
Julián.
Apellidos:
Chaves González.
Altura:
178 centímetros.
Escuela creativa en la que te estás formando o de la que has sido alumno:
La Piscifactoría y Billar de Letras.

¿Cómo te has enfrentado al proceso de creación de estos textos?:

Lo sencillo:
Perder y ganar tiempo fracasando.
Lo difícil:
Dar (por) acabado al texto.
Lo inesperado:
La aparición de estilos de los que no partía.
Dos palabras para describir tu proceso creativo (en relación a los textos que nos envías):
Casualidad y juego.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar