Nuria Álvarez

CUATRO PAREDES LUMINOSAS

Cada vez más,
en estos tiempos,
las noticias son
y no son.

Antes se mantenía la ficción
de una reacción en cadena
cuando llegaran noticias
insoportables.

Pero ahora
están muriendo de frío en Grecia
y a la vez no están.
Están siendo detenidos en sus casas,
maltratados en prisión,
y a la vez no están.

Con el facebook
la luz arrasadora lo ciega todo.
No pueden a la vez morir de frío
y nosotras tomar fotos de la playa.
No están ni como fantasmas,
ni como una mancha
en una selfie perfecta de Instagram.
No están ni como molestia
ni como la voz aburrida del telediario
a punto de pasar a la Liga.
Ni siquiera como recuerdo.

Con el facebook se cierran
las cuatro paredes luminosas de este cuarto.
Definitivamente,
te lo digo aquí entre nosotras,
no te esfuerces por preguntar:
no están.

DIÁLOGO DE MELANIA Y LETIZIA

Tienes un peinado PER-FEC-TO.
¡Gracias! Yo me dedico a los niños.
¿Los niños en caja?
(Un kilo de niños en vinagre).
No. Sí. A los niños.
Hay que influenciar
positivamente
a los niños.
(Un kilo de niños en vinagre).
No a los niños en caja. A los niños.
Your dress is beautiful!
Me gusta.
Me gustan los niños.
Son muy jóvenes.
Te ves muy joven.
Es natural.
Toda mi piel es natural
y mi vestido está hecho de piel natural.
Piel de palmera, claro.
No de niños.
Admiro tu trabajo.
¡Y tú qué joven te ves!
Sabes, escuchas a los niños llorando
y es una orquesta.
Como las palmeras de mi vestido.
Los niños lloran en orquesta.
Los niños encajan con mi vestido.
(Una caja de niños ateridos).
Sí.
Tienes razón.
(Una caja de gritos).
Hay que influir
positivamente
en los niños.

¿QUÉ VALOR TIENE EL ESFUERZO EN UN POEMA?

Qué. Qué valor.
Qué valor fuerza
el esfuerzo.
Y con qué fuerza
llega entonces
el poema.
Desfondado. Sin pena.
Perdido
en el intento.
Fundido en el intento.
Resbalado sin valor.
Embarrado de arena.
A ciencia cierta
fungen los esfuerzos
como velas,
feroces fieras
de piedra. Encadenados
a una fábrica repleta
de fusiles de juguete
para una guerra ya resuelta.
Perecen los musgos
en las puertas
que se abren sin esfuerzo
y fallecen las ideas
entre la fiebre fácilmente.
A fiebre cierta
mueren sin esfuerzo
las promesas
de ojos afamados.
A fiebre cierta
fallece la esperanza
desahuciada,
en un fértil abismo
de vergüenza.
Nuestros esfuerzos
fueron frágiles peces
que intentaban hablar.
Sólo tragaron agua,
a fiebre cierta.


Nombre:
Nuria.
Apellidos:
Alvarez Agüí.
Altura:
Depende de los días.

¿Cómo te has enfrentado al proceso de creación de estos textos?:

Lo sencillo:
Lo difícil:

Lo sencillo es escribir cuando siento emoción y ganas de escribir. Pero es difícil que me parezca luego que lo que he escrito es “bueno”.
Lo inesperado:
En general no sé cómo he escrito un poema, y no sé cómo puedo volver a escribir otro.
Hasta que un día vuelvo a escribir. Así que no me he enfrentado de manera muy consciente al proceso de creación de estos textos. Excepto en el último poema, en el que trataba de responder a una pregunta de Gonzalo.
Dos palabras para describir tu proceso creativo (en relación a los textos que nos envías):
Des-concierto.

0 comentarios
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar